Beckett y el mundo de las abejas.

 

 Con dramaturgia y dirección de Rubén Pires, inspirada en la novela“La apicultura según Samuel Beckett” del escritor francés Martín Page. Una encantadora puesta en escena que invita a conocer la intimidad del gran autor irlandés. 

Por Adriana E. Lauro.

La  breve pero contundente   novela de Page, es la excusa perfecta para que Rubén Pires vuelva a introducirse  en el mundo del dramaturgo irlandés, universo  con la cual el director y autor teatral  viene indagando desde  hace años. En esta ocasión  es un episodio en la vida de Beckett , el que construye  la historia. Aparece  como un anciano pícaro, amante de la buena comida y molesto con los rótulos que la crítica y los investigadores le han colocado a su obra.  La obsesión del mundo académico  por recolectar documentos personales de figuras trascendentes de la cultura, permiten a Page elaborar una novela en forma de diario cuya autoría pertenece a un colaborador de Beckett.   Mezcla de ficción y realidad , el diario da cuenta de la relación que van construyendo Beckett y su ayudante, quien ha sido contratado para colaborar en la tarea de organizar sus archivos con el fin de ser enviados a diversos centros de estudio de su obra.  Es así que  entre los archivos  rescatados de un incendio en la universidad de Reading, se encuentra el diario personal de este asistente . Esos apuntes dan cuenta de la tarea compartida entre Beckett y Martín, su ayudante, quien ante la timidez inicial estar ante una figura tan trascendente, cede al descubrir  facetas de la personalidad del dramaturgo, ocultas para el mundo exterior.  Su fina ironía, su desconfianza   por las palabras, que ocultan más  que lo que develan, son  pasajes muy ricos de este encuentro. Además  Beckett cultiva la pasión por las colmenas y la fabricación de miel.

Para agregar más condimento a la historia, el dramaturgo recibe un llamado y  le comunican  que se pondrá en escena “Esperando a Godot” en una cárcel de Suecia. Este nuevo episodio , es otro escalón para que nazca entre ellos una entrañable amistad.

La puesta en escena es ingeniosa e impecable, situada en el departamento de Beckett  y  las calles de París,  que  aparecen frente a los ojos del espectador, con un inteligente uso del espacio escénico. En esos recorridos por la ciudad,  Beckettt recolecta objetos  que serán  señuelos apócrifos para burlar a los investigadores deseosos  de recibir todo aquello que refiera a su intimidad.  Esta travesura es también una forma de cuestionar la empecinada obsesión por clasificar a los autores, tratando de encerrarlos en celdas, como las abejas del panal, o los presos que  representan esperando a Godot. La obra respira un aire de libertad, al dejar que cada  espectador camine  la pieza por el recorrido que más le guste. Casi como una parábola de quienes acuñaron el término ” teatro del absurdo” asignándole la paternidad a Beckett, cuando él mismo renegaba de las clasificaciones. En todo caso  su sensibilidad de artista y su aguda observación de la época que le  tocó vivir, lo convirtieron en un autor  clásico , porque el mundo, lamentablemente, es cada vez más incomprensible.

El trabajo actoral merece subrayarse.  Carlos Weber, en el  papel de Beckett, lleno de humor, ironía y ternura, es un trabajo excelente. No es una sorpresa porque Weber deslumbra siempre en el escenario, pero no obstante merece resaltarse  el oficio y la entrega de quien lleva más de cincuenta años arriba de las tablas. Carlo Argento impecable como Martín, el ayudante.  La dirección subraya con precisión los tonos de cada momento.  El aporte de los otros rubros, escenografía , iluminación, vestuario y música, funcionan en perfecta armonía para que ” Beckett y……” sea una invitación a disfrutar de muy buen teatro.

 

 Funciones: Sábados a las 19 hs. en el Teatro La Comedia, Rodriguez Peña 1062 / Entrada $250.-

Teatro La Comedia, Rodriguez Peña 1062 / Entrada $250.- Informes: 4815-5665.

Ficha técnica:

Dramaturgia: Rubén Pires, inspirada en la premiada novela de Martín Page “La Apicultura según Samuel Beckett”

Intérpretes: Carlos Weber (Beckett) y Carlo Argento (Martín)

Música: Federico Mizrahi; Vestuario: Mecha Uría

Escenografía: Sabrina López; Diseño Gráfico: Nah Lamoglia

 Asistente de Escenografía: Mariana De Sancho

 Diseño de Luces: Rubén Pires; 

Asistente de Dirección: Lily Andrade

Dirección General: Rubén Pires

Duración: 65 minutos.

 

 

 

 

 

 

 

 

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