Tarascones de Gonzalo Demaría

Excelente producción del Cervantes. Una farsa en verso con actuaciones brillantes.

Un accidentado five o’clock tea.

Por Adriana E. Lauro.

En Tarascones, Gonzalo Demaría vuelve a exhibir sus dotes de dramaturgo, avalado por una prolífica producción con un sello de calidad constante.  Armada como una farsa en verso, la pieza recrea el encuentro de cuatro amigas que se reúnen a tomar el té y jugar  a la canasta, una práctica habitual  que en esa tarde se ve interrumpida por un hecho inesperado. Se ha cometido un asesinato. A partir de allí, todo será vértigo, situaciones desopilantes  que permitirán desnudar la ideología de clase que lleva a estas mujeres a urdir hipótesis, donde la única  culpable es la mucama. Este personaje referido es el motor de sus elucubraciones . Además, a  través de un artilugio que no conviene revelar, comenzarán a hablar más de la cuenta, desatando enfrentamientos en ese mundo en aparente equilibrio donde conviven estas amigas.

El uso del verso en distintas variantes otorga una musicalidad que en boca de las actrices cobra una organicidad que hace olvidar que hay una rima sosteniendo el texto.  Un gran mérito del autor. La dirección de Ciro Zorzoli potencia todos los resortes de la pieza  y  corre del realismo la interpretación, llevando esta farsa vernácula a picos muy altos de humor negro. El elenco transita la obra, sin ahorrar sarcasmo, honestidad brutal, ironía,  una sumatoria de recursos  que las excelentes actrices  navegan tomando riesgos a cada paso.

Es difícil hablar en particular de cada una de ellas: Alejandra Flechner, Paola Barrientos,  Eugenia Guerty y Susana Pampín, se sacan chispas en el escenario, funcionan como un todo que por momentos adquiere una sola voz y por otros  profundiza  sus particularidades. Todas se mueven como peces en el agua, en ese living  pomposo, con tazas de porcelana, masas finas y bebidas varias.

La puesta en escena es muy acertada: la sala Orestes Caviglia es, desde el ingreso del público, el living al que todos están invitados. Su hiperrealismo contrasta con las jaulas con pájaros artificiales que flanquean el ambiente, como una metáfora de ese mundo cerrado donde no hay lugar para los débiles. El vestuario y el maquillaje con su dosis exacta de exageración convierten a estas amigas en parodias reconocibles, más cercanas a la máscara patética que a la supuesta elegancia.

Tarascones  es una gran propuesta para disfrutar  de buen teatro y también una manera de reírnos para no llorar de un modo de pensar que parece dispuesto a no extinguirse.

Teatro Nacional Ceravantes- Sala Orestes Caviglia- Libertad 815

Jueves a sábados 21.30

Domingos 21.00

Ficha técnica

Autor: Gonzalo Demaría

Dirección: Ciro Zorzoli

Con:

Paola Barrientos, Eugenia Guerty, Alejandra Flechner, Susana Pampín

Producción TNC: Ana Riveros

Diseño gráfico: Verónica Duh / Ana Dulce Collados

Entrenamiento físico: Juan Branca

Colaboración artística: Gabriel Baigorria

Asistencia de dirección: Matías López Stordeur

Música original (con excepción del Adagio de Albinoni) Marcelo Katz

Iluminación: Eli Sirlin

Vestuario: Magda Banach

Escenografía: Cecilia Zuvialde

 

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