Traición de Harold Pinter

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Excelente puesta en escena con destacadas actuaciones.

La hipocresía oculta debajo de una superficie banal.

Por Adriana E. Lauro.

Harold Pinter (1930-2008), fue un extraordinario dramaturgo inglés  ganador del Premio Nobel de Literatura en 2005. Transitó otras actividades del campo del arte: actor, guionista, escritor, activista político, en una carrera que se extendió por más de cincuenta años. Pero sin lugar a dudas la renovación que imprimió al panorama teatral con su dramaturgia, lo coloca a la altura de los clásicos. El gran hallazgo de Pinter, no son los motivos, los temas de lo que se habla, sino lo que no se ve, lo que no se dice.  Y este artificio se completa con una abundante dosis de ironía y sarcasmo.

Traición escrita en 1978 sube nuevamente a la escena porteña bajo la dirección de Agustín Alezzo y Nicolás Dominici. La presencia del maestro Alezzo es ya una garantía. Es quien conoce la estructura profunda de las obras de Pinter, en las ocho puestas que ya ha hecho del dramaturgo inglés. Porque dirigir una obra de Pinter no es fácil.  Hay que comprender lo que subyace en el interior de la pieza  y además saber hacerlo. Salir de la anécdota. El tema de la obra  se esboza desde su título: Se centra en la doble vida de la galerista Emma, casada con Robert y que durante años ha mantenido una relación sentimental con Jerry, agente literario y el mejor amigo del marido. La narración se desarrolla cronológicamente a la inversa entre 1977 y 1968.

Pensar que la obra se ocupa  sólo  de la infidelidad de los secretos  y mentiras de este triángulo, es reducirla. En la aparente banalidad de diálogos, de tópicos cotidianos, y de hacer como que todo está bien, aparece la pintura cruel de una burguesía acomodada y decadente que no suelta sus privilegios. Ninguno de los personajes se desenmascara. Aunque todos saben bien quiénes son. Es como un pacto tácito que impide el estallido. El divorcio  de Ema puede parecer un atisbo de rebelión.  Puede ser, pero es poco probable, ya que otro amante podrá volverá  a mantener el equilibrio.

La dirección compartida de Traición es inteligente. Los actores responden a esa estética de tránsito distante de emociones, de contención permanente. Emma interpretada por Lorena Saizar, tiene una gran presencia escénica. Juan Pablo Kexel , arriesgado en la composición  de Jerry, logra momentos muy interesantes. Renglón aparte para Mariano Ulanovsky  en el rol de Robert, el marido: un excelente personaje pinteriano. La escena que se desarrolla en el restorán entre Jerry y Robert, es una muestra condensada de lo expuesto en torno a la obra.

Y así seguirán ellos jugando al tenis, llevando sus rubios niños al colegio, infelices y confortables en sus lujosas casas. Un espectáculo para valorar , con merecidos elogios. Se suma la elección del teatro Border, con una arquitectura  moderna y pensada desde la ecología. Los espectadores agradecidos por partida doble al disfrutar confortablemente  de la obra.
Funciones: sábados 21hs y domingos  a las  19.30hs

Entradas: $200/ Descuento a jub y estud

Teatro: Border

Dirección: Godoy Cruz 1838, CABA

Informes y reservas: 5236-6183 / http://www.border.com.ar/

Facebook: https://www.facebook.com/TraicionPinter

Ficha artística técnica

Autor: Harold Pinter

Versión: Rafael Spregelburd

 Dirección: Agustín Alezzo y Nicolás Dominici.

Elenco (por orden de aparición): Lorena Saizar, Juan Pablo Kexel (Jerry), Mariano Ulanovsky (Robert) , Luis Torrecilla (mozo)

Servidores de escena: Luis Torrecilla y Seba Gimenez

Escenografía y Vestuario: Marcelo Valiente

Música original y diseño sonoro: Mirko Mescia

Iluminación: Jorge Ferro

Duración: 90 minutos

 

 

 

 

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